¿Cómo se gradúa la vista? Pasos de un examen visual

Cuando me planteé escribir este artículo, pensé que podría ser una buena idea explicar cómo se hace un examen visual, se gradúa la vista y se obtiene una prescripción.

Este es un esquema de lo que se puede hacer, pero cada paciente es un mundo, y no siempre se hacen ni todas ni las mismas pruebas a todos los pacientes, aunque tengamos una batería de pruebas comunes a la mayoría.

  • Al terminar este artículo sabrás los pasos sobre cómo graduar la vista.
  • También te adelantamos cuándo debes graduar tu visión: una vez al año. Incluso aunque no te hagas gafas, o veas bien con ellas.
  • Y si te preguntas dónde puedes hacerte una revisión visual, la respuesta es: en cualquier óptica.

Anamnesis y causa de la consulta optométrica

Es lo primero que debemos saber, la razón por la que acude a examinar la visión o a la consulta. Distinguir el tipo de queja: por no ver bien, por tener dolores de cabeza o renovar las gafas.

El examen visual suele durar unos 15 minutos en pacientes colaboradores, se puede alargar en casos complejos o en los que el paciente no puede o no quiere colaborar.

En los casos con problemas de enfoque o que requieren de una precisión mucho mayor en el examen, el proceso de graduación es mayormente subjetivo, como pueden ser pacientes con visión doble, giros de cabeza o imposibilidad de realizar tareas concretas.

Actividades de alta precisión visual (joyeros, microsoldaduras…) también requieren de exámenes más largos y precisos, por lo que conocer el motivo de consulta y las características del trabajo es fundamental para encontrar el contexto del problema.

Infografía sobre la anamnesis, click en la imagen para verla a tamaño completo

Determinar el origen de la consulta del paciente

Antes de ofrecer una solución, debemos encontrar el problema, y para encontrar el problema, debemos hallar el origen.

Comenzamos con la agudeza visual (AV) que tiene el paciente con y sin corrección (con las gafas y sin ellas).

Esto nos da una aproximación del error refractivo que va a tener, porque hay una correspondencia directa entre las líneas de optotipos que ve el paciente y la graduación que se necesita prescribir hasta alcanzar una AV.

En caso de no alcanzar un resultado concluyente, se utiliza un agujero estenopeico y se mide la agudeza con este elemento.

¿Qué es el Diagnóstico tentativo?

Antes de comenzar a graduar, el profesional suele hacerse un esquema (a veces mental) de lo que está buscando, en función de los síntomas, las quejas del paciente, y la agudeza visual que ha demostrado en la prueba anterior.

Un ejemplo de diagnóstico tentativo, puede ser que el paciente note que ha perdido visión de lejos, la queja sea por no ver la pizarra, y la agudeza visual de lejos haya disminuido por debajo de la unidad.

Este diagnóstico tentativo sería de miopía para un paciente que no tenía graduación, o de progresión miópica si ya padecía este error refractivo. No significa, que el paciente tenga que tener más miopía, es sólo la causa más probable que resolvería su consulta.

El resto del examen visual normalmente se ve modificado y condicionado al diagnóstico tentativo y las posteriores pruebas de exploración objetivas.

Pruebas objetivas

Autorrefractómetro

Es un aparato que permite realizar una medida objetiva de manera rápida y sencilla con una consistencia en los resultados muy alta.

Se trata de que el paciente observe un test dentro de la máquina, este test se desplaza hacia adelante provocando una variación en el enfoque, y así se consigue una lectura con los rayos que vuelven desde la retina del paciente ligeramente alterados por la refracción.

Retinoscopia

Es un método de refracción objetivo, en el que se utiliza una fuente de luz puntual (retinoscopio) que produce un reflejo en la retina del paciente, dependiendo del movimiento que produce la luz al volver del ojo del paciente, el optometrista va buscando la graduación en todas las posiciones y meridianos del ojo, hasta completar la prescripción.

Topografía corneal

Esta prueba es fundamental para adaptar lentes de contacto avanzadas. Proporciona información de la superficie del ojo, en concreto de la parte delantera de la córnea, que está bañada por la película lagrimal.

Nos da el radio de curvatura, la excentricidad y el valor del astigmatismo corneal, que suele ser muy parecido al refractivo. Los expertos indican que la topografía corneal será un instrumento fundamental en las consultas en el futuro.

Imagen de una oftalmoscopía, que se utiliza para valorar el fondo de ojo.

Pruebas de salud visual

Punto próximo de convergencia: muestra el punto delante de la nariz en el que nuestros ojos dejan de poder converger para enfocar un objeto que tenemos acercándose a la raíz nasal.

Tonometría ocular: determina la presión intraocular. Muy importante para detectar casos de glaucoma y remitirlos al especialista. También sirve para hacer el seguimiento de los pacientes que lo sufren sin que tengan que colapsar las consultas de oftalmología innecesariamente.

Examen del polo anterior en lámpara de hendidura, para asegurarnos de la salud de párpados, transparencia de medios como la córnea y el cristalino, revisión de esclera y conjuntiva.

Si se hace una adaptación de lentes de contacto se puede usar fluoresceína para comprobar si hay roce o la lentilla está mal adaptada.

También puede servir para determinar si un paciente ha sufrido lesiones lacerantes, o arañazos en la córnea. Si el paciente sufre queratitis o alguna úlcera corneal es fácil que también aparezcan en esta prueba.

Pruebas subjetivas

Durante las pruebas de refracción subjetivas se trata de obtener la graduación final del paciente. La que más se acerque a solucionar las necesidades que motivaron la consulta.

Para ello se utilizan generalmente el foróptero o la gafa de pruebas, son dos soportes donde podemos ir colocando las lentes adecuadas para por tanteo (método de prueba y error) ir acercándonos a la mejor visión que se pueda obtener.

El foróptero contiene lentes esféricas hasta +20 Dioptrías de hipermetropía, y -20 de miopía, también dispone de lentes cilíndricas para compensar el astigmatismo hasta -6 dioptrías.

Para graduaciones mayores sólo es posible utilizar la gafa de prueba y sumar lentes hasta llegar a lo necesario para compensar la visión del paciente.

El foróptero se utiliza para determinar la refracción subjetiva del paciente.

Para realizar el examen, necesitamos un proyector de optotipos o pantalla digital de escala logarítmica, que van a representar los estímulos visuales de una dificultad creciente, estos dos instrumentos son capaces de proporcionar conjuntos de letras o números aleatorios que el paciente no puede tener memorizados.

En tiempos pasados se utilizaba una carta de Snellen, típica de consultorios médicos, llenos de E orientadas en las cuatro posiciones básicas.

Se ha debatido a lo largo de los años que las pequeñas pistas que nos da la geometría de la E no sirven para determinar con exactitud todas las refracciones ni casos, es necesario más variedad de trazos, aunque puede conseguirse una aproximación bastante acertada con paciencia.

Con todos estos elementos se pueden corregir los cuatro defectos refractivos más comunes, la miopía, hipermetropía, astigmatismo y presbicia.

Resultados

Consta de dos partes, por un lado la solución a la consulta, en la cual se presenta la graduación del paciente correspondiente al estado refractivo.

Por otro lado el pronóstico con su evolución y en caso de haber hallazgos referentes a irregularidades o patologías oculares, éstos son descritos en un informe aparte para su presentación al médico general o remisión al especialista en oftalmología.


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