COVER TEST – ¿Qué es?

El cover test es una prueba optométrica empleada durante el examen visual que ayuda en la evaluación de las forias y tropias oculares, es un procedimiento sencillo, indoloro y rápido para el paciente. Se puede realizar en niños.

Por un lado, la maniobra de oclusión sirve para determinar si te trata de un estrabismo, y por el otro para medir la cantidad de desviación del sistema visual ante una demanda de vergencias fusionales (un estímulo a una determinada distancia) mediante una barra de prismas.

Vídeo sobre ¿cómo se hace y qué se observa en el cover test?

Procedimiento y descripción del Cover Test

Hay tres maniobras que se realizan para determinar la presencia y magnitud, cada una nos da información de una clase de demanda de vergencia fusional, ya que esta prueba se basa en la ruptura de la fusión de las imágenes obtenidas por los dos ojos, y la observación de los movimientos de compensación que utiliza el cuerpo.

El procedimiento general es:

  1. La iluminación de la sala debe ser suficiente para ver los movimientos de los ojos de mi paciente, yo recomiendo tener la luz de la sala e incluso la lámpara de la columna de refracción.
  2. El paciente lleva puesta la corrección con la que queremos hacer la medición. Puede que nos interese saber que diferencia hay en esta prueba entre llevar y no llevar la corrección, y por tanto se realice dos veces.
  3. Se indica al paciente que debe mirar el estímulo en todo momento.
  4. El optometrista sujeta el oclusor y va realizando movimientos para tapar y destapar uno de los ojos, después cambia al otro, y por último alterna entre uno y otro.
  5. En caso de encontrar diferencia entre el estímulo y la respuesta, se utilizan los prismas oftálmicos para medirla.
  6. Se sujeta la barra de prismas con una mano y el oclusor con la otra, mientras se va midiendo hasta encontrar la cantidad de prisma que cancela el movimiento observado.

El tipo de movimiento de los ojos durante esta prueba es generalmente una foria ocular, es decir, un movimiento compensatorio que realiza el sistema visual para mantener la fusión de las imágenes. Los resultados del cover test pueden ser:

  • Ortoforia: los ojos tienden a estar igualados, apenas cambian de posición cuando los tapamos y no suelen hacer movimientos compensatorios para encontrar el punto de fusión.
  • Exoforia: los ojos parten de una posición más abierta de la ideal cuando tapamos uno de ellos, provocando que el sistema visual deba converger y meter hacia dentro el ojo para que ambos se encuentren mirando al objeto. Si se trata de un estrabismo, uno de los ojos se desvía, y diríamos que tiene una Exotropia.
  • Endoforia: en este caso, los ojos partirían de un punto más cerrado de lo habitual cuando tapamos uno de ellos, lo que implica que el sistema visual necesita diverger y sacar hacia fuera el ojo para que ambos ojos se alineen con la imagen que queremos enfocar. Al igual que en el caso de la exoforia, si uno de los ojos se desvía, será una Endotropia.
El cover test debe ser un juego para los niños para que colaboren, pero suficientemente serio como para que se estén quietos.
¡No dejes que tu paciente tuerza la cabeza durante la realización de la prueba!

Tipos de maniobras dentro del examen Cover

  • Cover clásico.
  • Cover – Uncover.
  • Cover alternante.

En el “cover clásico” simplemente tapamos un ojo, y a continuación miramos la respuesta del ojo destapado (ojo contrario o contralateral), si hay movimiento estaremos ante una desviación, pero sin saber aún distinguir entre tropia o foria.

En el “cover – uncover” tapamos un ojo y observamos lo que sucede al destapar ese mismo ojo, en el caso de haber un cambio de fijación, es posible que se trate de una alteración alternante o intermitente. Tras ver lo que sucede en el mismo ojo que destapamos, nos fijamos en el otro ojo para tratar de percibir cambios o movimientos. En este caso, ya sabremos si se trata de una foria o una tropia.

Durante el “cover alternante”, alcanzamos la disociación máxima, y podemos medir las forias de cualquier paciente. Los ojos se moverán hacia el objeto, y se notarán movimientos, si no es en lejos, será en cerca. En el caso de haber descubierto una alteración alternante o intermitente en el paso anterior, debemos discernir de cual se trata mediante la repetición del test hasta quedar seguros.

A veces las exotropias alternantes intermitentes son muy difíciles de catalogar, pues tienen una respuesta de menor de 1 a 3, es decir que de cada 3 veces que tapa, sólo una el ojo se desvía. Por lo que repetir la prueba muchas veces es la única manera de obtener un resultado más fiable de manera estadística.

Es normal tener algo de diferencia entre las medidas de lejos y cerca porque la separación de los ojos provoca una demanda de unas 4 dioptrías prismáticas, en concreto, se requiere más exoforia en cerca.

El Cover test en niños se hace con la mano si les asusta el instrumental.
No puedes hacerte el cover test a ti mismo, ni siquiera en el espejo.

Herramientas indispensables para poder realizar la prueba

  • Oclusor.
  • Barra de prismas o prismas oftálmicos de diferentes magnitudes.
  • Punto de fijación de lejos o estímulo.
  • Punto de fijación para cerca o estímulo.

El oclusor puede ser la propia mano del optometrista en el caso de niños, o un utensilio con forma circular con un mango para poder acercarlo a los ojos del paciente, como se puede observar en el vídeo de la parte superior del artículo.

Dentro de las barras de prismas, las hay horizontales y verticales, dependiendo del tipo de medición que queramos hacer necesitaremos unas u otras, aunque en mi práctica profesional el 99% de las veces sólo ha sido necesaria la barra de prismas horizontal, ya que las verticales se detectan habitualmente por un episodio de diplopia.

El punto de fijación es un estímulo, puede ser un optotipo, un punto luminoso, una letra o el capuchón de un bolígrafo. Lo importante es que el paciente pueda verlo y sea capaz de fijarlo.

Es importante que la dificultad del estímulo requiera al menos un 75% u 80% de la capacidad visual del paciente para evitar que se distraiga, y hacer que el sistema visual se quede estable mientras procedemos, se suele aislar una línea de agudeza visual en torno a 0.8 si nuestro paciente puede verla con su corrección.

¿Por qué es tan interesante el Cover Test?

A causa de lo versátil y la cantidad de tiempo que conlleva es un test fiable, repetible y comparable. En pocos movimientos, podemos obtener una gran cantidad de información.

Este test se realiza cuando el paciente tiene síntomas que no se corresponden con su estado refractivo, como por ejemplo dolor de cabeza cada vez que lee, sin tener nada de graduación ni la vista cansada.

Al sospechar de esta posibilidad, se evalúan las forias con el Cover test, en caso de tener un resultado anómalo, se trata de encontrar el patrón que provoca este cambio para buscar una solución, en caso de existir, porque no todas las anomalías del sistema visual se pueden corregir con refracción en gafas, ejercicios de terapia visual o cirugía ocular.

Si no tiene solución, porque se trate de un estrabismo de gran magnitud, se remite al paciente a un oftalmólogo que lo evalúe para una posible cirugía.


Concluyendo, el Cover es una herramienta versátil para cualquier optometrista u oftalmólogo que trabaje en una consulta, es importante saber diferenciar las partes y los procedimientos, tener claro los resultados, y en caso de duda, repetir hasta despejarlas.

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