Gafas y Lentes Progresivas

Las lentes progresivas son muy populares, pero su uso para el control de la miopía, quizá sea de lo más desconocido.

Los progresivos son cristales oftálmicos que refieren una zona de lejos, un pasillo con graduaciones intermedias, y una zona de cerca para las actividades de corta distancia como la lectura y el uso del móvil.


Cristales progresivos oftálmicos – Gafas y lentes progresivas

La efectividad del tratamiento con este método es del 29% según Brien Holden Institute, por lo que es una buena opción para el control de miopía al ser combinable con otros métodos como atropina, para un mayor efecto conjunto. Lógicamente no constituyen por si solas un método en el que se deba poner todo el peso del control de miopía, sino un apoyo a otro.

Las gafas y lentes progresivas, se pueden combinar y adaptar en casi cualquier montura, existen cristales progresivos “mini” que se pueden poner en gafas muy estrechas y pequeñas, para un niño, se recomienda una gafa que al menos tenga 16mm desde la zona de lejos hasta el borde  la montura, para que haya una progresión más suave y la adaptación sea más rápida.

Inconvenientes y ventajas

Uno de los mayores inconvenientes de este método es el precio, que aunque parte de un módico precio alrededor de 200€ se dispara para graduaciones que necesiten cristales reducidos, o cristales progresivos freeform de última generación,pudiendo llegar fácilmente a 750 u 800€. Si esto no es un problema, podemos asegurar que es una de las mejores alternativas, ya que aúna la comodidad, estética y efectividad en sólo producto.

Entre las ventajas de los progresivos frente a las lentes de contacto multifocales, es que pueden llegar a mejorar la postura del paciente que las use, si están bien adaptados y la ergonomía del paciente lo permite, se puede cambiar los hábitos de uso del cerca e intermedia del paciente.

Progresivos convencionales vs progresivos freeform modernos

El concepto de freeform, es una mala traducción para el castellano, de “forma libre” o “sin restricciones”, ya que los progresivos de toda la vida, han sido tallados por una cara para conformar la graduación de lejos, y por la otra tallar un gradiente curvo que generase la diferencia de graduación para tener una potencia más positiva en la zona de cerca sin variar la potencia de lejos.

El coste de este nuevo invento, no fue otro, que un efecto prismático, ligero, que se compensaría con distintos diseños, que han convergido en la inclusión de un prisma de aligerado, que permite adelgazar el cristal a la par que corregir una diferencia significativa del centro óptico de la lente con respecto a la superficie de revolución calculada.

Son mejores por tanto los modernos freeform, en el concepto que se pueden tallar por la cara interna de modo que la adición de potencia queda más cerca del ojo, y sufre menor distorsión. Además esta tecnología permite ensanchar la zona intermedia de los nuevos progresivos tallando punto por punto, con el objetivo de mejorar la zona confortable de visión.

Al introducir computadoras y ordenadores en las fases de diseño y fabricación los procesos son más consistentes en el tiempo, se pueden obtener unas lentes de una calidad final muy superior a las convencionales, que estaban limitadas por “el factor humano”.

¿Todos los progresivos son iguales?

No, desde luego que no lo son. El método de fabricación, y la base seleccionada son dos de los parámetros más fundamentales a la hora de diseñar la lente, así diferirán ampliamente para la misma gafa un progresivo de la marca Varilux de otro del proveedor Indo o Rodenstock, simplemente por los distintos factores físicos creados de distribución de graduaciones dentro de la lente.

Próximamente, tendremos que introducir una serie de conceptos y punto para clasificar las lentes progresivas en función de las características que las definen realmente y no de las etiquetas o la capacidad de marketing de una u otra compañía.

El proceso de toma de medidas es fundamental, pero no es un circo. A día de hoy, una máquina no puede discriminar una mala postura, y una persona con un rotulador no tiene una precisión mayor de 0.5mm, lo que limita la fiabilidad de algunos de los datos utilizados en el cálculo de parámetros especiales sin un profesional que lo supervise atentamente.

Bibliografía revisada

Adaptación al progresivo

La adaptación al progresivo debe ser un proceso natural, aunque al principio requiera un pequeño esfuerzo en forma de cambio de posturas. La mayoría de los usuarios tardan un par de horas en dejar de sentir el efecto “balanceo” y varios días en hacerse con la mecánica de visión que ofrece para todas las distancias.

Por ello, te ofrecemos algunos consejos para tus primeros pasos con lentes progresivas:

Apuntar con la nariz primero aquello que desees ver: de este modo, en lejos encontrarás el punto con facilidad y disminuirás el efecto balanceo al utilizar la parte más central de la zona de lejos. También sirve para señalar el punto donde seguir bajando la cabeza no es factible para ver de cerca.

¿Tienes dudas sobre la miopía?

Déjanos tu comentario o descubre todo el contenido sobre miopía en nuestra entrada del diccionario.

lentes progresivas a medida
La tecnología y los métodos para lentes progresivas han cambiado mucho en los últimos años, las adaptaciones rondan el 95% de los usuarios finales.

Preguntas frecuentes:

¿Cómo se usa un progresivo?

El progresivo es una lente multifocal, tiene tres partes, te explico cómo localizar cada una de ellas:

  • Lejos: se alinea con tu mirada frontal con la cabeza recta, siempre mirando hacia adelante, sin cruzar la línea imaginaria que trazaría tu nariz con el infinito.
  • Intermedia: si cruzamos la mirada con la línea imaginaria que traza la nariz con el infinito, estaremos en la zona intermedia, en esta zona podemos ver el ordenador, trabajar con papeles en una mesa de despacho, etc.
  • Cerca: Si hacemos el gesto de mirar la hora en el reloj, estaremos sin lugar a dudas en la zona de cerca, en esta posición, lo que tenemos es la mirada cruzada con la línea de la nariz, de hecho, en muchas ocasiones estaremos mirando por los laterales de la nariz.

Utiliza el progresivo para andar con la cabeza levantada, y ve bajando lentamente la barbilla para ver cómo se pone nítido el suelo, cuando subas o bajes escaleras acuérdate de pegar tu barbilla al pecho, para que la zona de lejos te permita bien y con nitidez los escalones.

¿Cuándo usar gafas progresivas?

A partir de los 40 años aparece la presbicia, por lo que necesitamos una corrección para cerca y otra para lejos.

Podríamos decir que en el momento en el que se necesitan varias gafas para ver a diferentes distancias, es aconsejable tener un “todo en uno”, unas gafas que te sirvan para todas las situaciones, resolviendo la conducción, uso de pc y lectura a la vez.

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